jueves, 27 de octubre de 2011

Hobbin: El Hobbit, de JRR Tolkien, en feroés.

Í einari holu í jørðini búði ein hobbi. Ikki ein ótýdlig, skitin vát hola, sum skríður skørp í møðkun og luktar illa, men heldur ikki ein turr og ber sandhola, har einki er at sita á ella at eta.Nei, hetta var ein hobbahola, og har er innkomandi.


¿Qué tanto pueden entender de ese famoso primer párrafo?

Lo vi en la librería hoy y no me pude resistir a comprarlo. Ahora voy a tratar de leerlo a la par del español y así aprender un poco de vocabulario / gramática. ¿Por que qué manera más divertida de aprender algo que siguiendo a Bilbo por sus aventuras en la comarca y fuera de ella?

Y para los que tienen curiosidad por como "se ve" el feroés... (click en las imagenes para verlas más grandes, como de costumbre)

 

[caption id="attachment_225" align="aligncenter" width="300" caption="La tapa. Hobbin (El Hobitt)"]Hobbin[/caption]

 

[caption id="attachment_224" align="aligncenter" width="300" caption="La Tierra Media en feroés"][/caption]

 

[caption id="attachment_223" align="aligncenter" width="198" caption="La primera página"][/caption]

viernes, 21 de octubre de 2011

De cómo el Esperanto me esta ayudando (en algo, al menos) a aprender faroés.

Los que leen este blog (poquísimos) de hace mucho (nadie) sabrán que hablo Esperanto. He escrito ya sobre ello hace tiempo. Y aunque ustedes no lo crean, ahora que estoy en estas islas, el Esperanto me sirve de mucho para algunas cosas. Es inesperado, hasta para mi, pues siempre pensé que si el esperanto me iba a ayudar a aprender una lengua, iba a ser una lengua romance, no una germánica.

Pero de hecho el esperanto ha servido de ayuda para algunas cosas, como ser:

  • El esperanto me ayudó a acostumbrarme a mezclar palabras: Como en alemán, el feroés junta palabras para crear nuevas. Es decir, tenés sjó (mar) y tenpes maður (hombre) y tenés dagur (día). Entonces sjómannadagur se hace "día de los hombres de mar" (día del pesacado, básicamente). El Esperanto hace uzo increíble de esto, donde vas a estar mezclando palabras en más palabras que en las que no.

  • Me enseñó el caso acusativo: Porque ahora en dos patadas sé lo que es el acusativo y no necesito casi pensar en ello. También lo sabrán aquellos que hablen alemán, latín u otra lengua que se base fuertemente en casos en vez de en preposiciones.

  • Cada tanto, hay una palabra que la sé por esperanto: Advokatur (del danés) es abogado. Lo sé por Esperanto. Cada tanto aparece una palabra así. No son muchas, pero cuando estás tratando de distinguir "sasfjjgj agghfuhuhaf aooafiuu" y encontrás ALGO que sabés, siempre es motivo para abrir una birra.

  • Me enseñó la pronunciación de la "J" germánica: Que se vendría a parecer a una i alargada nuestra. Y me enseño a usarla como remplazo común de I, entonces ya me acostumbró.

  • Me enseñó gramática de primaria: Gracias al esperanto y a su fácil manera de distinguir la función de las palabras en una oración (terminan en a para los adjetivos, en o para los sustantivos y en e para los adverbios), puedo sacar en dos patadas qué palabra hace qué en una oración. Y les digo que es útil cuando tenés 9 terminaciones diferentes para los adjetivos y ninguna de ella coincide con las de los sustantivos y así.

  • Me enseño a pronunciar combinaciones de letras que en el español son raras (o inexistentes): El vocablo esperantista para cuatro es kvar. En feroés, las 7 palabras para preguntar (qué, cómo, dónde, etc) comienzan todas (excepto por nær - cúando) en hv (hvat, hvar, hvøn, hvussu). Hv es pronunciado kv. ¿A qué varios de ustedes tienen al menos algún problema pronunciando kv? El esperanto me ayudó a superar esas combinaciones de letras que por ahí nos suenan muy raras en español.


Y eso. Creo que había pensando en algunas más pero me las olvidé. En fin, esas son las principales, al menos. Supongo que no hay idioma que sea inútil despues de todo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Ese no está libre de naranjas.


Hann / Hon ert ikki appelsin fríður (el / ella no está libre de naranjas): Digase de aquella persona que uno no conoce en profundidad y parece borracha o ligeramente alcoholizada, pero uno no sabe si es porque de hecho tomó alcohol o porque simplemente su personalidad es así.


Una de las tantas escalas faroesas para medir el nivel de alcohol en la sangre.


miércoles, 5 de octubre de 2011

martes, 27 de septiembre de 2011

Cosas que uno no espera extrañar.

De vez en cuando me siguen preguntando si extraño algo de Argentina / familia / amigos / inserte cualquier cosa aquí. Y la respuesta suele ser no. Porque la verdad, no. O sea, ¿familia? Meeeeh. ¿Amigos? Sí, pero... mehhhhh. Y así. Pero hay cosas que uno no se espera extrañar y de pronto se encuentra extrañando, así de la nada, y uno de da cuenta de que no es precisamente gente, son otras cosas, otras cosas que son mucho más estables incluso que la gente.

Porque uno puede tener un amigo por diez años, pero a la comida uno esta acostumbrado desde que uno nace. Y nunca la cambió. Porque vamos a decirlo, uno puedo mandarse a un restaurante mexicano de vez en cuando, pero las empanadas siempre andan por ahí, las tartas de jamón y queso siempre andan por ahí, la milanesa napolitana siempre anda por ahí, ¿no?. Y cuando uno pasa dos meses comiendo cosas que no le son comunes para nada (ballena incluida), uno extraña la comida, vamos a decirlo.

Otra cosa curiosa que estoy extrañando es el tiempo. En serio. Corrientes tiene un tiempo de mierda en verano, vamos a decirlo. Pero lo cierto es que me estoy cansando de tener que ir en campera a todas partes por ahí. De vez en cuando se extraña la posibilidad de salir en remera y sentir el fresco por ahí. Y el sol, porque aca uno le manda al nublado todo los días y los días que no esta nublado las montañas suelen tapar el sol la mayor parte del día, así que uno no lo ve mucho. Y ni hablar de en invierno. Y los árboles, como ya había hablado en la otra entrada.

Otra cosa que es raro extrañar pero que se hace, y me di incluso más cuenta despues de pegarle una re-veída a "El secreto de sus ojos" es que se extraña la manera de hablar. Ni siquiera el español. Es la manera de hablar. La manera de mandarse puteadas entre los pibe y de gritar "la re concha de la lora" cuando uno se tropieza con el dedo meñique del pie. Es así. Supongo que es que se extraña putear.

Iba a formatear la entrada para ponerle negritas y demás pero la verdad es que no tengo ganas. Adios.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Un durazno sin arboles

Una de las pocas y pequeñas cosas que extrañaba de Argentina eran los árboles. Sí, árboles. Acá hay entre pocos y ninguno. Muchos arbustos y vegetación en general, sí, genial; pero árboles... poco y nada. Pero hace poco unos amigos me llevaron al "parque" oficial de esta ciudad y debo decir que es el mejor parque en el que estuve en mi vida.

Sí, no es precisamente el parque más grande que haya visto. No sé ni siquiera si llamarlo parque. Pero mierda que es lindo. Además, tiene un arroyo pasando en el medio en el que podés tomar agua directo de ahí. ¿A que eso es groso?

En fin, hoy aproveché que había sol (Sól! Spenanndi!) y fui a sacar un par de fotos. Me quise hacer el grosso sacando fotos en RAW y qué se yo pero la verdad es que el RAW puede irse a pegarle una visita a su vieja y meterse en las cavidades femeninas de la misma, porque como siempre terminé editando los JPEG no más. En fin. No sé ni a quien le importa esto.



Path to the top.



You can drink that water.

Reminds me of England.