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miércoles, 16 de octubre de 2013

Monólogo de la Doctora en Persona, de Ingmar Bergman

(a Elisabeth, la actriz que se quedó muda e inmóvil de repente)
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¿Pensás que no lo entiendo? El sueño imposible. No de parecer, sino de ser. Cociente cada segundo. Vigilante.

Al mismo tiempo, el abismo entre lo que sos para los demás y lo que sos para vos, el vértigo y el constante deseo de, al menos, ser expuesta, de ser analizada, diseccionada, quizás hasta aniquilada.

Cada palabra una mentira, cada gesto una falsedad, cada sonrisa una mueca.

vlcsnap-00011¿Suicido? ¡Ah, no! Es horrible. Nunca harías algo así. Pero podés permanecer inmóvil y en silencio.

Al menos así no mentís. ¿Podés enclaustrarte, apartarte? Así no vas a tener que actuar papeles, no vas a tener que hacer gestos falsos.

Eso pensás.

Pero, ¿no ves? La realidad está en el camino, tu escondite no es impenetrable. La vida se te cola a través de todo. Y estás obligada a reaccionar. Nadie se pregunta si es real o falso, si sos de verdad o de mentira.

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Esa pregunta es importante solo en el teatro. Y casi que ni siquiera ahí.

Te entiendo, Elisabeth.

Entiendo que estés en silencio, que estés inmóvil, que no tengas la voluntad puesta en este fantástico sistema.

Te entiendo y te admiro.

Creo que deberías mantener este rol hasta que se termine, hasta que deje de ser interesante. Después podés dejarlo. De la misma manera en la que dejaste, poco a poco, los otros.

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martes, 2 de julio de 2013

Coraje para ser utópico

[caption id="attachment_1158" align="alignright" width="168"]Hayek Hayek[/caption]

Traducción mia de un artículo de Lawrence J. McQuillan para el Mises Institute. 

En "Los intelectuales y el Socialismo", el premio nobel F.A. Hayek discute como las ideas ganan aceptación en la sociedad moderna. Pero más importantes son sus afirmaciones sobre cómo ganar a los que apoyan la idea de un "gobierno grande". Sus pensamientos son muy relevantes para este Día de la Independencia(1).

A largo plazo, los intelectuales públicos, que Hayek llamaba "distribuidores profesionales de ideas de otros", tienen una influencia muy importante en las políticas publicas, ya que ayudan a formar la opinión pública.

Un intelectual público no tiene por qué ser un pensador, erudito o experto. No tiene que poseer conocimientos especiales o ser particularmente inteligente. Un intelectual público debe poder hablar y escribir sobre una gran cantidad de temas y debe enterarse sobre las nuevas tendencias antes que los demás. Sirven como intermediarios en la propagación de ideas.

Estos intelectuales incluyen a los periodistas, profesores, pastores, publicistas, conferenciantes; a los comentaristas de radio, televisión e internet; a los escritores de ficción, artistas, actores e incluso científicos y doctores que se explayan más allá del área en la que son expertos. "Son estos intelectuales los que deciden qué opiniones y puntos de vistas nos llegan, qué hechos son lo suficientemente importantes como para que se nos cuenten, de qué forma y desde qué ángulo serán presentados. Si terminamos o no sabiendo los resultados del trabajo de los expertos y los pensadores originales depende, más que nada, de sus decisiones", escribió Hayek.

Los intelectuales públicos son los guardianes de las ideas en la sociedad moderna, y los votantes tienden a seguirlos en el largo plazo.

"No es exagerado decir que, una vez que la parte más activa de los intelectuales se ha convertido a un sistema de creencias, el proceso por el cual la mayoría las termina aceptando es automático e irreversible... Sus opiniones y convicciones son el colador por el cual todas las nuevas concepciones deberán pasar antes de llegar a las masas".

Los eruditos, científicos y expertos creen muchas veces que estos intelectuales "no entienden demasiado de nada", pero restarles importancia es un gran error, porque "es su opinión la que determina, en gran parte, las ideas que la sociedad tendrá en un futuro no muy lejano". Así que se debe convencer a los intelectuales, no ignorarlos, pero, ¿cómo?

Ya que un intelectual público tiende a no ser un experto en un solo tema, juzgan ideas nuevas "por qué tan bien se ajustan a sus concepciones generales, a la visión del mundo que él sostiene como moderna o avanzada". En la política de hoy, el preconcepto que guía a los intelectuales es que el planeamiento y control central son siempre mejores que los enfoques descentralizados o individualistas. Para el intelectual moderno "el control deliberado o la organización consciente son, en asuntos sociales, siempre superiores a los resultados de procesos espontáneos no dirigidos por una mente humana. Creen que cualquier orden dictada de acuerdo a un plan debe ser mejor que una formada por el balance entre dos fuerzas que se oponen".

¿Como camba uno, entonces, los preconceptos  que van en contra de las bases de una sociedad libre? Hayek era enfático en lo siguiente: no son sus propios intereses o sus intenciones malévolas, sino sus "honestas convicciones y buenas intenciones las que determinan las opiniones de los intelectuales". Hayek recomendaba a los libertarios que usen esas buenas intenciones y que tomen prestadas algunas estrategias de los socialistas.

"El intelectual, por naturaleza, no está interesado en los detalles técnicos o en las dificultades prácticas. Lo que le atraen son los futuros sin límites y la perfecta compresión del orden social que prometen los sistemas planeados." Por eso, los libertarios deben aprovechar esta característica visionaria y tener "el coraje soltar sus pensamientos utópicos"

Hayek advertía a los libertarios: no gasten todas sus fuerzas en los debates políticos, conserven energías para especular largo y tendido. Esa es la fuerza de los socialistas y lo que atrae a los intelectuales. Los liberales clásicos deben estar preparados para ser vistos como "poco prácticos" y "poco realistas" por los lideres políticos actuales para poder ganar la atención de los intelectuales, que están, esencialmente, difundiendo ideas.

En vez de concentrarse exclusivamente en mejorar apenas las leyes actuales, los libertarios deberían ofrecer grandes reconstrucciones y abstracciones que reclamen la imaginación e ingenuidad de los intelectuales. Deben proveer una imagen clara de como será la sociedad que quieren lograr, sin exagerar o ser extravagantes, pero de una forma que inspire a la imaginación de los intelectuales.

Para cambiar la opinión de los intelectuales, uno debe demostrar los límites del planeamiento y control gubernamental  y obligar a ver por qué se vuelve categóricamente dañino si se extiende más allá de esos límites, tan dañino que puede incluso socavar los mismos ideales que les gustan tanto a los intelectuales. La clave está en concentrarse en los ideales, porque los ideales despiertan la imaginación del intelectual. Por ejemplo, "libertad de oportunidades" es un ideal. "Reducción de los controles en las oportunidades" es un compromiso político y es mejor que lo hagan los políticos. "Igualdad ante la ley" es un ideal. "Un importante paso en pos de la igualdad" es un compromiso político.

Hayek era realista y sabía de los desafios que se venían: "Quizás en una sociedad libre como la que conocemos lleve dentro de sí las fuerzas de su propia destrucción; quizás una vez que la libertad se haya logrado se de por sentado y deje de ser valuada; quizás el incremento de las ideas, que es la esencia de una sociedad libre, traiga consigo la destrucción de las bases de esta sociedad". "Para evitar esto debemos caratular la tarea de construir una sociedad libre como 'emocionante y fascinante", como hace cualquier esquema socialista, así se convierte en una aventura intelectual basada en ideales atemporales que, cuando se llevados a la práctica, mejoran la vida del ser humano. Esto llevará tiempo".

"El socialismo nunca y en ningún lado fue, en principio, un movimiento obrero. Es una construcción de teóricos" esparcida por intelectuales, escribió Hayek.

Les llevó mucho tiempo a los intelectuales persuadir a la clase obrera de aceptar esta construcción, y los libertarios deben, también, tomar esta visión a largo plazo, enfocados siempre en la meta. Si tienen el "coraje para ser utópicos" y siguen al pie de la letra el plan de batalla de Hayek, podríamos alejarnos del camino a la servidumbre. Algo para pensar en el Día de la Independencia.

1 - N.T: Se refiere a la fiesta por la independecia estadounidense, este próximo 4 de Julio

viernes, 10 de mayo de 2013

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  • ¿Recuerdan la traducción del libro "Markets, not Capitalism" que venía haciendo? Como se habrán dado cuenta, dejé de escribirla porque leí en mutualismo.org que de hecho se estaba trabajando en una traducción del libro. Quise obtener más información sobre el tema y me terminé contactando con Alan Furth, quien me dijo que podía colaborar en el proyecto si quería, y acepté. Así que ahora estoy trabajando en la traducción con varias personas más. La voluntad está en terminar con la traducción para finales del año, por lo que leí, pero veremos como va todo.

  • Comencé un nuevo proyecto llamado 7 Frames. Es un Tumblr donde cuelgo los siete fotogramas que me hayan gustado más de la última película que haya visto. Hasta ahora está teniendo una recepción bastante buena, supongo (varios reblogs y likes), pero está corto de posts. Es un proyecto nuevo y desgraciadamente no puedo pasar mi vida viendo películas. Por eso, si te gusta el cine / la fotografía o no te gusta y ves películas porque sos masoquista, ¡te invito a colaborar! Mandá un e-mail a joaquinlpereyra [at] gmail.com y hablamos.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Un Mercado Liberado - William Gillis

PARTE DE MI PROYECTO DE TRADUCCIÓN. NO SOY UN TRADUCTOR PROFESIONAL. 
SI TE INTERESÓ, ¡COMPARTILO! SI ENCONTRASTE UN ERROR, ¡AVISAME!
COMO SIEMPRE, LA RECOMENDACIÓN: MEJOR LEERLO EN EL INGLÉS ORIGINAL.

[caption id="attachment_978" align="alignleft" width="256"]Twitter de William Gillis Twitter de William Gillis[/caption]

Una de las tácticas que he adoptado en esta guerra entre las diferentes vertientes económicas de los anarquismos es referime al sistema mixto de corporativismo/mercantilismo/lovecraftiano moderno como “Kapitalismo”, y cuando hago referencia a los Anarco-capitalistas trato siempre de diferenciar entre los “Anarco”-capitalistas y los Anarco-”capitalistas”.

Estas estrategias han sido decentes, por no decir bastante efectivas a la hora de forzar a alguien en una discusión a razonar y pensar sobre los grados de sutilezas que existen. Pero estas distinciones están apuntadas sobre todo a los Rojos ignorantes por voluntad que (aunque son bastante molestos), no son nada comparado con los atroces Libertarios Vulgares. Esas mentes corporativistas que de hecho aprueban el sistema que los Rojos insisten en llamar “Capitalismo”. Sabés de quienes hablo. El contrera que considera a Somalia una utopía. Aquellos que encajan tanto en los estereotipos de los Rojos, esos que uno no puede más que clasificar como totalmente idiotas cuando dicen “la gente pobre se merece el hambre, que se jodan” o “bueno, despues de La Revolución seguro ponen a toda tu familia en campos de concentración y van a expropiar todas tus cosas.”.

En fin, por una casualidad del destino encontré una táctica diferente para hablar con estos últimos. En vez de referirme a las mecánicas del “libre mercado”, me refiero ahora a “un mercado liberado”.

Te sorprendería cuanta diferencia este pequeño cambio hace. “Mercado libre” suena a algo que ya existe y por lo tanto perpetua el mito Rojo que sostiene que el Corporativismo y la acumulación exorbitante de riqueza son consecuencias naturales de la competencia entre individuos (no lo son).

domingo, 24 de marzo de 2013

Traducciones: Mercados, no capitalismo.

Me propuse hacer algo interesante, y después de pensarlo me decidí a traducir este librazo que leí hace cosa de un año: Markets, not Capitalism.

[caption id="attachment_940" align="alignright" width="248"]La portada del libro. La portada es hermosamente sobria.[/caption]

Markets, not Capitalism es una colección de ensayos, posts y otros escritos hechos por anarquistas individualistas desde el Proudhon hasta la actualidad. Toca un montón de temas de la tradición anarquista como la propiedad intelectual, el medio ambiente, la economía, el socialismo y, por supuesto, la propiedad. Todo de una manera muy amena y generalmente muy fácil de entender.

Voy a tratar de sumar, cuando pueda, algún tipo de información sobre al autor del artículo en sí, una pequeña biografía y foto. Para darle algo de valor agregado a la traducción.

Me voy a imponer un tipo de orden y regularidad con esto. Ligero, pero orden al fin. Todos los miercoles a las 17:00 (GTM -3:00) un artículo nuevo va a salir. El libro se divide en 48 artículos sin contar la introducción (que vendrá pegada al primer artículo).

Eso no es bueno para mis expectativas de terminar de hacer algo con un libro antes de los 20 (escribirlo quedó lejos de mis capacidades, pero traducir... uno siempre puede traducir), así que si veo que puedo publicaré dos por semanas. El problema es el compromiso: prefiero ir lento y seguro antes que prometer cosas que no voy a cumplir.

En fin, algo es seguro: ¡este miércoles sale la introducción y primer artículo de "Mercados, no capitalismo" en español! Estén atentos los amantes de las discusiones, la política, la economía, el anarquismo, la filosofía y... básicamente cualquier cosa.

Por cierto, para los que no gusten de esperar y quieran leer el libro en inglés, lo tienen acá.